La Consejería de Sanidad incluirá aspectos de la vida laboral de los pacientes en la historia clínica electrónica para tratar de identificar mejor enfermedades que podrían tener un origen laboral y contribuir a profundizar en el conocimiento y la prevención de este tipo de patologías. Así lo ha expuesto esta mañana el consejero de Sanidad Faustino Blanco, en el acto de inauguración de la jornada sobre cáncer laboral ‘Una tarea de todos. Reconocimiento del cáncer laboral’, en la que participan cerca de 200 profesionales, fundamentalmente del Servicio de Salud del Principado de Asturias, de la Inspección Médica, de servicios de prevención, organizaciones sindicales, empresariales y mutuas de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales.

“Próximamente se van a implementar protocolos en el programa OMI-AP de los profesionales sanitarios de atención primaria, para disponer de un espacio específico donde recoger la historia laboral y el procedimiento informático para realizar la comunicación de sospecha de una enfermedad profesional”, ha asegurado Faustino Blanco, en la inauguración de una jornada técnica en la que ha estado acompañado por Miriam Hernández, directora del Instituto Asturiano de Prevención de Riesgos Laborales.

La Consejería de Sanidad puso en marcha en el año 2011 un programa pionero de detección y comunicación de sospecha de cáncer profesional en Asturias que ha permitido estudiar 566 trabajadores diagnosticados de cáncer en situación de baja laboral. Tras la valoración de la historia laboral de los casos, se han encontrado 27 con altas probabilidades de ser clasificados como enfermedad profesional (5% del total); y en otros 65 casos (11,5%) se ha acreditado una relación clara aunque menos intensa entre la enfermedad y el ambiente laboral.

En el 83,4 por ciento restante de los casos (474 casos) el cáncer se considera una enfermedad común. Pero para seguir avanzando en la prevención “es necesario profundizar en la colaboración e intercambio de información entre los médicos del servicio público de salud y de los servicios de prevención, con el objetivo común de tener una historia laboral detallada que sustente la sospecha de enfermedad profesional”, ha asegurado el responsable de Sanidad.

Faustino Blanco ha explicado que los cánceres de origen laboral pueden ser evitables mediante una adecuada planificación preventiva por parte de la empresa y del servicio o servicios de prevención encargados de velar por la seguridad y la salud de los trabajadores. Por ello, aún reconociendo que muchos cánceres, sin duda, tienen un origen multifactorial y que en ocasiones el efecto sumatorio de estas causas puede incrementar la probabilidad de desarrollar un cáncer; el hecho de evitar la exposición a agentes químicos y físicos en los lugares de trabajo debe necesariamente debe contribuir a reducir la incidencia de cánceres laborales.

El cáncer es una de las causas de enfermedad que más afecta a la población por su incidencia y su gravedad. La Organización Mundial de la Salud considera que un 19% de los cánceres que se detectan son debidos a factores ambientales y laborales. Sin embargo, para los médicos del sistema público de salud supone una seria dificultad determinar el origen laboral de la enfermedad neoplásica ya que sus causas son múltiples y no siempre bien conocidas.

Una de estas dificultades es el tiempo que media entre el inicio de la exposición a los agentes causantes y el diagnóstico de la enfermedad. En muchos casos ha transcurrido suficiente tiempo, incluso décadas, como para no sospechar de una relación causal y en el caso de hacerlo, como para no encontrar pruebas concluyentes de que realmente existió la exposición

La Consejería de Sanidad, en colaboración con el Instituto Asturiano de Prevención de Riesgos Laborales, está comprometida en estrechar su relación con los servicios de prevención que actúan en Asturias para conseguir unos estándares de calidad que permitan a los trabajadores desarrollar sus tareas sin que ello deba significar pérdida de salud. “Somos conscientes de que preservar la salud y la seguridad en el trabajo debe también implicar a los trabajadores, a sus representantes y a los empresarios. Desde el sector sanitario, tenemos muy claro que el desarrollo económico nunca puede ir en detrimento de la salud de las personas. Si un proyecto empresarial es sostenible económicamente a costa de provocar lesiones o enfermedades a los trabajadores, lo entendemos como un proyecto inviable”, ha asegurado el Consejero.

Fuente: www.asturias.es

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