El doctor Miguel Ángel Martínez, neumólogo del Hospital Universitari i Politècnic La Fe, dentro del Grupo Español del Sueño (GES), ha publicado un ensayo clínico multicéntrico sobre los efectos del tratamiento con Presión Positiva sobre la Vía Aérea en pacientes ancianos, mayores de 70 años, que padecen Apnea del Sueño grave (presentan más de 30 eventos respiratorios por hora durante el sueño).

El estudio “Obstructive sleep apnoea in the elderly: role of continuous positive airway pressure treatment. A randomised, controlled trial”, concluye que cuando se utiliza este tratamiento entre 4 y 5 horas por noche, los síntomas de Apnea del Sueño mejoran (ronquidos, somnolencia, crisis asfícticas…). Esto repercute en una mejor calidad de vida del paciente e incluso mejora algunos aspectos neurocognitivos de los ancianos como la destreza y la memoria.

El doctor Miguel Ángel Martínez ha presentado los resultados de este ensayo clínico en el 48º Congreso Nacional SEPAR, que se ha celebrado entre los días 5 y 8 de junio en Gran Canaria.

Actualmente, el Grupo Español del Sueño (GES) está evaluando la efectividad del tratamiento con Presión Positiva sobre la Vía Aérea también en ancianos con Apnea del Sueño moderada (entre 10 y 29 eventos respiratorios por hora durante el sueño).

Dicho estudio ayudará, junto con el ya realizado, a precisar en qué punto puede considerarse patológico el desarrollo de la Apnea del Sueño en ancianos.

Incremento de la prevalencia de trastornos del sueño en ancianos

La mayor esperanza de vida en los últimos años ha conllevado un incremento de los índices de prevalencia de los trastornos del sueño, que aumentan a mayor edad.

“El Síndrome de apneas e hipopneas durante el sueño (SAHS) es el más frecuente de los Trastornos del Sueño. Afecta a un 3-6% de la población de mediana edad, pero a partir de los 65 años, estos índices ascienden a un 20%” ha explicado el doctor Miguel Ángel Martínez.

España es actualmente el segundo país del mundo con mayor esperanza de vida tras Japón, estableciéndose aproximadamente en 78 años en los hombres y 84 en las mujeres, por lo que es esencial estudiar enfermedades como la Apnea del Sueño en edades avanzadas.

El Grupo Español de Sueño (GES) ha sido pionero mundial en el estudio de esta enfermedad y su tratamiento en subgrupos de pacientes de elevado riesgo o importantes como los pacientes con cáncer, hipertensión refractaria, mujeres y, también, ancianos.

En este sentido, diversos grupos de investigación han analizado hasta qué punto el número de Trastornos del Sueño afecta a los ancianos que los padecen.

Los resultados principales de estos estudios indican que si bien es posible que la magnitud del impacto de esta enfermedad sea menor que la observada en los individuos de mediana edad, las formas graves de Apneas del Sueño no tratadas inducen también en los ancianos un exceso de morbilidad y mortalidad cardiovascular tanto por un incremento de las cifras tensionales como por un aumento en la incidencia de eventos cerebrovasculares.